Martes, 28 de octubre de 2008

por Maria Lorente

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No. 234

Veintisiete años después el misterio y la polémica aún acompañan a las supuestas apariciones de la Virgen producidas en la localidad madrileña de El Escorial. MÁS ALLÁ ha tenido la oportunidad de hablar con algunos de los testigos: detractores y defensores.

El 14 de junio de 1981 la vida de Luz Amparo Cuevas cambió por completo. Esta vecina de la localidad madrileña de El Escorial afirmó que se le había aparecido la Virgen sobre un fresno del monte Prado Nuevo, situado a las afueras de este pueblo.
Veintisiete años después, y pese a que las presuntas apariciones no se han repetido desde 2002, una multitud de creyentes sigue acudiendo a aquel lugar el primer sábado de cada mes para participar de este mensaje “divino”. Y se han creado varias asociaciones religiosas y residencias de ancianos, bajo la dirección de Luz Amparo Cuevas, que han dado origen a la polémica.
A partir de su fundación numerosas personas han denunciado que en dichos centros se cometen abusos. Y es que los miembros la Asociación de Víctimas de las Supuestas Apariciones de El Escorial aseguran que todo aquel que ingresa en ellos es obligado a “donar” sus pertenencias y que se le incomunica del mundo exterior, impidiendo que sus familiares puedan visitarle libremente. MÁS ALLÁ ha hablado con algunos de los afectados. Este es su testimonio.

LOS AFECTADOS
Juan Carlos Bueno, presidente de esta asociación, sostiene que captaron a su hermano José Luis para quedarse con todos sus bienes: “Cuando entró a formar parte de esta organización hace tres años nos dijo que les había donado su patrimonio porque de este modo ganaba el cielo para toda la familia. No le hemos vuelto a ver”.
Por su parte, Isabel, otra de las afectadas y vecina de El Escorial, asegura que su suegra estuvo interna en una de estas residencias durante cinco años. “Empezó a ir a Prado Nuevo en el año 1994. En 1999 ingresó en uno de los centros de ancianos, que no tenía ni licencia por aquel entonces. Cuando íbamos a verla nos hacían esperar 20 minutos en la puerta. Ella salía como un autómata y siempre acompañada por alguien. Lo único que nos decía es que estaba muy bien allí”, señala Isabel. Asimismo, afirma que la gente de la fundación manipuló a su suegra, aquejada de alzhéimer, hasta el punto de denunciar a su propia familia por malos tratos: “Las acusaciones eran sobre todo contra mí, ya que, según Amparo Cuevas, la mujer es el mal de la sociedad”. Por este motivo, Isabel y su familia interpusieron una demanda de incapacidad gracias a la cual consiguieron que su suegra abandonara el centro: “A raíz de ganar el juicio nos enteramos de todo. Mi suegra había ‘donado’ la casa e incluso nuestra herencia legítima a esta fundación”.
Un caso parecido es el de Tomás. Este hombre de avanzada edad afirma que no ve a su hijo desde hace cuatro años, cuando ingresó en uno de los centros de la fundación creada por Luz Amparo Cuevas. “Le hemos visto de lejos pero no hemos conseguido hablar con él. No le dejan. A veces cuando un familiar ha intentado abrazar a su ser querido, le han separado de él y lo han denunciado por malos tratos. Lo único que quieren es aislarles para aprovecharse de ellos”, afirma Tomás con contundencia.
Al igual que en el caso de Isabel, el hijo de Tomás también le denunció y ha donado todos sus bienes a esta organización: “Han dejado a mi hijo en la indigencia. Le han quitado hasta el coche. Ellos dicen que él se lo ha donado, pero la verdad es que se lo han robado”. Además, Tomás asegura que su hijo trabaja en alguna de las residencias de esta fundación sin estar dado de alta en la Seguridad Social. “Los familiares no podemos abandonar a nuestros seres queridos. ¿Un padre acaso se olvidaría de su hijo, si este cayera en la droga? No le podemos dejar solo.”
El esquema se repite en el caso que nos relata otro de los miembros de la Asociación de Víctimas de El Escorial. Javier tiene un hermano interno en uno de estos centros desde hace tres años. “Una organización en la que entran las personas y no pueden salir es una secta. La justicia hace mucho que tendría que haber tomado cartas en el asunto”, declara indignado este vecino de El Escorial. Y es que afirma que su hermano vive en pésimas condiciones y que trabaja sin ningún tipo de protección: “Le han quitado todo. Ellos únicamente le procuran comida y un sitio donde vivir, como a las otras 200 personas que están en esta misma situación”. Javier pide por favor que se averigüe la verdad: “Nosotros no nos metemos con la fe. Pero no podemos tolerar que abusen de personas débiles. El mundo tiene que saber la verdad. Y toda la gente que apoya con su presencia que esta estafa continúe es cómplice de que muchas familias estén sufriendo”.

¿NEGOCIO O RELIGIÓN?
Esther, vecina de Pedroñeras (Cuenca), que acude “religiosamente” cada primer sábado de mes a Prado Nuevo, responde a estas acusaciones alegando que ella, aunque cree en el mensaje de Luz Amparo Cuevas, también quiere saber la verdad: “Si estas personas están en tan malas condiciones, hay que averiguarlo y poner fin”. Asimismo, defiende a esta fundación diciendo: “Si esa gente se va a la residencia será por algo. A lo mejor se encuentra más a gusto allí que con su familia. Por eso es lógico que donen sus bienes. Yo si voy a una residencia y no tengo dinero para poder pagar, tengo que dar todas mis posesiones”. Y afirma que nunca se ha visto obligada a entregar ningún donativo: “Todos los meses me mandan una carta pidiéndome dinero, pero yo nunca he dado nada”.
Mª Elena Roiz desmiente que la fundación creada por Luz Amparo Cuevas tenga fines lucrativos. “Yo trabajé en una de las residencias para mayores durante seis años. Es cierto que no cobrábamos por nuestra labor, pero teníamos todas nuestras necesidades cubiertas y total libertad para ver y hablar con nuestros familiares y amigos. Nadie nos obligaba a nada. Hay que entender que quien ingresa en un centro de este tipo lo hace motivado por el compromiso moral y espiritual de servir y ayudar al prójimo, no para enriquecerse. No existía ningún tipo de coacción”, afirma Roiz. Y asegura que ese lugar ha cambiado su vida: “Espiritualmente te transforma. Amparo Cuevas es una persona totalmente entregada y está llevando a cabo la obra de Dios”.
Por otro lado, la Asociación de Víctimas de El Escorial afirma que Cuevas se ha enriquecido a costa del dinero de sus adeptos. “Prado Nuevo ha costado más de 5 millones de euros y han conseguido amasar una fortuna de 300 millones de euros. Poseen más de 130 propiedades y tres empresas inmobiliarias. Lo que está haciendo Amparo Cuevas es vender trocitos de cielo. Aquí te limpian el bolsillo”, asegura Javier. Además, Tomás afirma que “en Prado Nuevo se está recogiendo dinero para hacer una catedral y los miembros de la fundación reúnen a sus feligreses el primer sábado de mes porque la gente acaba de cobrar”.

APARICIONES Y OTROS PRODIGIOS
Pese a ello, la verdad es que se cuentan por centenares las personas que aseguran haber sido testigos de las supuestas visiones de Luz Amparo Cuevas y de numerosos prodigios. “Yo he visto cómo la sangre brotaba de los ojos de Amparo y he oído el mensaje de la Virgen más de una vez. Incluso tengo fotografías donde aparece su imagen. Un señor de Madrid hizo una fotografía y le salió el Sagrado Corazón sangrante de Jesús”, afirma Esther. Y prosigue: “En una ocasión durante el rosario mi cuerpo se empezó a tambalear. En el tercer misterio empezó a llover, pero yo no me mojaba. Cuando me levanté para irme una fuerza me obligó a arrodillarme. Entonces se iluminó todo y perdí el conocimiento. Al despertar una chica me dio un crucifijo y me dijo que la Virgen me quería mucho. Además, una señora la vio en mi casa y muchas veces siento olor a flores y a incienso”.
Asimismo, que acude desde hace 20 años a Prado Nuevo, afirma que ella también ha notado el aroma a flores del que habla Esther. Pero el verdadero milagro para ella es el silencio absoluto que se produce cuando empieza el rezo. “Algo muy difícil de conseguir, si tenemos en cuenta que la mayoría somos mujeres”, añade.
Otro de los testimonios es el de Silvia Rivera, que recuerda la primera vez que acudió a El Escorial: “Yo tendría unos 8 años. Mi madre, que es muy devota, arrastró a toda la familia hasta Prado Nuevo. Estaba repleto de gente. De pronto a Amparo Cuevas le cambió la voz y la Virgen habló a través de ella. Aún me acuerdo del mensaje: ‘Hijos, sed buenos, cuidad de los vuestros y veréis el cielo. Oled el suelo’. Todos inclinamos la cabeza. Y, efectivamente, olía a rosas”. No menos impactante es el relato de Ángeles, que afirma que en los 25 años que lleva acudiendo a rezar a Prado Nuevo ha sido testigo del mensaje de la Virgen y de otro suceso prodigioso: “Una vez vi cómo el Sol empezaba a dar vueltas y se ponía de colores. Sé que no era imaginación mía porque los niños también lo estaban viendo”. Y continúa diciendo: “Yo tengo mucha devoción. Pienso que si la Virgen se ha mostrado en otros lugares del mundo, por qué no iba a hacerlo aquí. Además, ya se había aparecido aquí mucho antes de que la viera Cuevas”.
Pese a todos estos testimonios, los miembros de la Asociación de Víctimas de El Escorial afirman que estas apariciones no son reales, sino que se trata de un fenómeno de histeria colectiva porque la gente está predispuesta. “El mayor negocio es montar una secta y conseguir que la gente entre en trance. Tienen que hablar con un profesional que les ayude a entender lo que les está sucediendo”, asegura Isabel. A lo que Juan Carlos Bueno añade: “El caso de las supuestas apariciones de la Virgen debe pasar de ser algo gracioso a ser catalogado como adicción, ya que se trata de una secta destructiva”.

CURACIONES ¿MILAGROSAS?
Sin embargo, las presuntas apariciones no son los únicos prodigios que se dan en Prado Nuevo, ya que numerosas personas afirman haber sido testigo de curaciones milagrosas. Esther cuenta el caso de un hombre con muletas “que fue sanado por la Virgen ante todos”. Incluso afirma que ella misma ha sido protagonista de una de estas sanaciones: “Yo tenía varios bultos en el pecho, pero me desaparecieron gracias a las tres cruces que llevo en el cuello. Además, mis hijos podrían haber muerto las pasadas Navidades en un accidente de coche y gracias a la Virgen los tengo conmigo”.
Según Javier, estas supuestas curaciones no son más que otro de los síntomas que presentan aquellas personas que pertenecen a una secta, y hay muchos otros casos que demuestran que son un fraude. “En una ocasión, Amparo Cuevas le dijo a una joven que si ingresaba como trabajadora en uno de los centros de la fundación su padre se curaría. Ahora ella se encuentra entre la vida y la muerte y su padre no se ha recuperado. Con tal de ganar dinero hasta hacen un ritual contra accidentes de tráfico”, asegura Javier.
La Asociación de Víctimas de El Escorial afirma que la Iglesia católica tendría que haber puesto freno a esta “secta”, montada en nombre de la Virgen, y que la mantiene porque representa una fiel legión de fanáticos religiosos. Secta o no, milagro o histeria colectiva, lo cierto es que miles de feligreses venidos de Portugal, Francia y España siguen llegando cada primero de mes a las inmediaciones de Prado Nuevo para orar a la Virgen en espera de su mensaje divino.

JUICIO: EL TESTIMONIO DE LA "VIDENTE"
El pasado 10 de junio Luz Amparo Cuevas, conocida como la vidente de El Escorial (Madrid), declaró ante la Justicia debido a que sobre ella pesa una querella por los presuntos delitos de estafa, asociación ilícita, coacción y detención ilegal. Cuevas negó todos los cargos que se le imputan y aseguró que ella no estafa ni coacciona y que toda la gente que entrega sus bienes lo hace libremente. Sea como fuere, en torno a las supuestas apariciones se ha creado un entramado de seis fundaciones y asociaciones:
- Fundación Benéfica Virgen de los Dolores
- Fundación Pía Autónoma Virgen de los Dolores
- Fundación San Andrés
- Asociación Pública de Fieles Reparadores Virgen de los Dolores
- Asociación Pública de Fieles Reparadoras Amor, Unión y Paz
- Asociación Internacional de Amigos de Prado Nuevo

¿SABÍAS QUÉ...
...el libro Estigmas, levitaciones y éxtasis (Temas de Hoy) habla sobre las supuestas apariciones marianas acontecidas en El Escorial? En él, el psiquiatra Francisco Alonso-Fernández afirma que los estigmas de Luz Amparo Cuevas tienen un origen psicosomático y que presenta una personalidad histriónica y fantasiosa.

MÁS DATOS EN
www.victimasaparicionesdelescorial.org
www.virgendolorosa.net


Comentarios
He visto en television vuestra organizacion y creo teneis razon en todo, hay una parte de la iglesia que roza, casi la ilegalidad ,son sectas peligrosas,lo conozco de cerca son fanaticos ,por ejemplo catecumenos ,y demas, yo creo que algun dia se sabra todo esto , sois muy valientes yo no se si me atreveria tienen mucho poder ,caztan mentes ,dinero y siervos que trbajen para ellos ,,,, adelante...animo
Publicado por Invitado
Jueves, 13 de noviembre de 2008 | 20:41