Jueves, 30 de octubre de 2008
El líder de la secta de Picassent se enfrenta a 11 años de prisión por estafa y fraude fiscal
A. CHECA VALENCIA
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http://www.lasprovincias.es/valencia/20080507/valenciana/padre-angel-ante-justicia-20080507.html

Ataviado con una sotana, con un aparato de oxígeno al hombro por una supuesta afección respiratoria y acompañado por alrededor de una quincena de adeptos, algunos de los cuales rezaron, rosario en mano, cuando el padre Ángel se sentó en el banquillo de los acusados. Así compareció el líder de la secta de Picassent en la Ciudad de la Justicia de Valencia. Sobre su cabeza pesan serias acusaciones: un fraude a Hacienda de 2,3 millones de euros, la imputación de estafa por parte de tres ex seguidores del grupo religioso y una petición de pena de hasta 11 años de prisión.

"No tiene nada que ocultar", fue la respuesta de su letrado, José Luis Ribera, al ser preguntado por las numerosas incriminaciones contra su cliente. Pero la actitud de Ángel Muñoz no fue precisamente esa. Su mutismo y el de sus seguidores fue la única respuesta a los interrogantes planteados por los periodistas junto a la puerta del juzgado de lo penal número cuatro de Valencia.

La falta de transparencia se manifestaba también en cómo el acusado y sus fieles esquivaban la presencia de las cámaras en los pasillos de los tribunales. "Antes le acompañaba mucha más gente", aseguró a LAS PROVINCIAS un hombre que solía asistir a las multitudinarias congregaciones en las que el padre Ángel reunía a centenares de personas y en las que aseguraba ver a la Virgen y que esta hablaba a través de su voz.

El número de adeptos ha ido mermando con el paso del tiempo, a medida que los medios de comunicación han ido aireando las presuntas irregularidades cometidas por el líder de la Junta de la Esclavitud del Sagrado Corazón de Jesús, responsable del convento fortificado existente en Picassent y supuesto propietario de varios apartamentos en la costa valenciana.

El aspecto humilde de Ángel Muñoz y sus acompañantes contrasta con la acusación que contra él han lanzado personas antaño cercanas a él, como un ex monaguillo de su congregación. Pedro Yuste sostuvo que el procesado habría acumulado un patrimonio superior a los tres millones de euros,

Sobre todas estas acusaciones, la justicia debe pronunciarse ahora. El padre Ángel se sentó ayer por primera vez en el banquillo de los acusados de una sala de vistas. Sus fieles lo siguieron desde las sillas del público. Algunas de ellas, mujeres de avanzada edad que no cesaban de mover en sus manos las cuentas de un rosario mientras el líder de su congregación comenzaba a rendir cuentas ante la titular del juzgado de lo penal número cuatro.

Pero el mal trago para el acusado duró poco tiempo. El juicio quedó suspendido tras la petición del fiscal, a la que se sumaron los abogados de la acusación particular, para que la causa judicial sea devuelta al juzgado de Picassent por una cuestión procesal.

Y es que, como señaló el fiscal, el tribunal encargado de enjuiciar los hechos debería ser la Audiencia (al tratarse de una pena superior a los cinco años de cárcel). Pero es que, además, el juez instructor no dejó claro si el padre Ángel está acusado sólo de dos delitos contra la Hacienda Pública (por los que el ministerio público pide ocho años de cárcel) o también por las estafas que sostienen las acusaciones particulares. La vista se suspendió y la jueza resolverá la cuestión.

El padre Ángel y la mayoría de su acólitos abandonaron juntos la Ciudad de la Justicia. El procesado y alrededor de una decena de acompañantes se subieron a una furgoneta conducida por el amo de llaves del convento de Picassent. Entre los naranjos que el cuestionado religioso posee en su finca del municipio valenciano, Ángel Muñoz esperará el próximo llamamiento de la justicia, que podría producirse ya después del verano.

supuestamente procedentes de posesiones y donativos de sus seguidores.
Publicado por joserobertojimenez @ 13:24  | Picassent
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