Jueves, 30 de octubre de 2008
LA MAYORÍA DE LOS PROCESOS ACABAN EN ABSOLUCIONES

No existe una normativa específica que regule este tipo de actividades
Muchas personas tienen miedo a denunciar y las que lo hacen apenas tienen base legal
Casos como el de la vidente de El Escorial siguen sin resolverse, tras casi tres décadas
La directiva europea que regula estos servicios debió entrar en vigor en 2007


domingo 15/06/2008 09:50 (CET)
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/14/valencia/1213430561.html
 
I. PÉREZ | R. TERRASA | J. CAVANILLES

VALENCIA.- Por la delgada línea que separa la fe del engaño transitan una legión de funambulistas que flirtean con la desesperación, la ilusión y la ignorancia de los humanos. Se hacen llamar videntes o adivinos y están protegidos por una especie de burbuja a prueba de denuncias que se alimenta del vacío legal.

Pocas son las sentencias condenatorias que pueden hallarse buceando en las colinas de papel amarillento que abarrotan los archivos judiciales. El caso de María del C. F. F. es una de las pocas excepciones que confirman la impunidad de estas prácticas psicosociales. La vidente fue condenada a cuatro años de prisión en julio de 2001 por un delito continuado de estafa.

La sentencia incluía también una indemnización de nueve millones de las antiguas pesetas a Margaret O'Neill, a quien hizo creer que tenía contactos con el más allá y que debía desprenderse de lo material para ganar puntos, estar con Dios y gozar de más luz divina.

La vidente conocía a la víctima y le aseguró que había contactado con el compañero sentimental de ésta, fallecido. Tras recibir de Margaret cinco millones de pesetas, un Mercedes 300, un televisor para que el desaparecido Alberto viera los partidos de fútbol y todos sus enseres, la convenció para que las designara a ella y a su hija albacea y heredera, respectivamente, de su testamento, y finalmente le aconsejó que marchara a Marruecos, donde contactaría con su querido Alberto.

Distinta suerte corrieron los hermanos Amelia y Luis Antonio, quienes acudieron a Concepción para que ésta curara con los poderes especiales que se atribuía a su padre enfermo de cáncer. Tras entregar 18.000 euros y un pájaro a la acusada y obtener de ésta la promesa de que curaría el carcinoma hepático de su padre con unos líquidos muy caros y el sacrificio de animales, el hombre falleció y al día siguiente, Concepción negó que conociera a los hermanos que la denunciaron.

El Tribunal Supremo absolvió a Concepción en febrero de 2007, en un proceso penal en el que no se consideró como estafa sino como un "engaño burdo e insuficiente" el hecho denunciado en Jerez de la Frontera.
Vacío legal e implicación de las autoridades competentes

El episodio de la localidad gaditana escenifica la situación actual en cuanto a la desprotección de los usuarios de estos servicios. La vía penal sólo tiene posibilidades de éxito en casos flagrantes donde el vidente se aproveche de situaciones personales de gran vulnerabilidad, caso de depresiones y minusvalías psíquicas, para obtener un beneficio económico.

En caso contrario, según explica el abogado Fernando Frías, "los tribunales consideran que la responsabilidad es de las víctimas y que, por tanto, no hay delito de estafa". Frías, presidente del Círculo Escéptico, con sede en Alicante, considera "muy cara" la vía civil, con la que sólo se aspira a "conseguir que te devuelvan el dinero estafado y en algunos casos una pequeña indemnización, pero sin castigo".

El objetivo del Círculo Escéptico, plataforma que se ha lanzado decididamente a combatir a la legión de adivinos y videntes que se lucran a costa de las desventuras personales y el pudoroso miedo a denunciar, no es otro que buscar nuevas vías para dejar en evidencia a este colectivo de dudosa reputación.

La campaña de firmas en la que han tomado parte profesionales liberales de reconocido prestigio es el primero de los pasos en firme de un agreste camino en el que nos adentró Javier Armentía en el 'Natura Blog' de elmundo.es. Pero no es suficiente, y el contacto con las asociaciones de consumidores y la comunidad política se antoja imprescindible para seguir avanzando.



Los rituales que encierran el mundo de la videncia son infinitos, pero ninguno de ellos se sustenta en una base empírica.

Frías considera prioritaria la incorporación de la directiva europea 2005/29 en materia de consumo, donde se prevé sanciones para conductas desleales en materia comercial. Con la aplicación de esta norma, los comerciantes deben probar empíricamente que ofrecen un servicio legítimo, lo que supone que serán los videntes y adivinos los que tendrán que demostrar que pueden curar un cáncer o conocer el futuro y no las víctimas las que deban evidenciar que han sido engañadas.

La directiva, que debíó entrar en vigor en España antes del 12 de diciembre de 2007 y aún no lo ha hecho, es sólo el anticipo que debe activar la implicación de las autoridades para evitar estos fraudes. "No es de recibo", manifiesta el presidente del Círculo Escéptico, que la Administración no haya sido capaz de llevar ante la justicia casos que se vienen dando desde hace 28 años, como el de la vidente de El Escorial, o el de las apariciones marianas del Padre Ángel en la localidad valenciana de Picassent, detectado hace más de una década.

Mientras Amparo Cuevas niega ante el juez todos los cargos por denuncias por estafa, asociación ilícita, detención ilegal y coacciones y el Padre Ángel mantiene su botín y vive plácidamente su procesamiento por delitos contra la Hacienda Pública, y no por estafa como solicitaban las acusaciones particulares, la justicia sólo resuelve satisfactoriamente algunos casos de imprudencia menor, como el del actor Carlos Francisco, un supuesto cazador de espíritus que se atrevió incluso a denunciar a Radio Televisión Valenciana (RTVV) y Canalmundo Producciones Audiovisuales por una 'intromisión ilegítima en su honor'.

Carlos Francisco fue grabado por una cámara oculta mientras intentaba limpiar a un 'diablillo cojonudo' que habitaba en una casa con presencias extrañas, según le habían explicado los periodistas que realizaron el reportaje televisivo. El actor reclamó 180.000 euros por daños morales, pero la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia le denegó la pretendida indemnización y le concedió las costas del proceso.
La opinión de los científicos y la mediación de las asociaciones de consumidores

La noble clase científica respalda el manifiesto de Círculo Escéptico y tiene muy claro su posicionamiento sobre estas cosas triviales: "Lo que se puede hacer respecto a estos cuentos no está en manos de la ciencia, sino de la política", asegura Agustín Sánchez Lavega, profesor de la Escuela de Ingenieros de la Universidad del País Vasco.

El erudito reflexiona sobre las apariciones de seres extraterrestres que hacen cosas maravillosas, "siempre a ojos de personas humildes y nunca de los que estamos acostumbrados a mirar hacia el cielo", y recomienda ser más prudentes con la venta en farmacias de pulseras magnéticas que atenúan dolores y las técnicas omeopáticas que dicen curar enfermedades.

Sánchez Lavega, cuyas investigaciones sobre las atmósferas de los planetas del Sistema Solar han sido tres veces portada de la prestigiosa revista 'Nature', cita a Carl Sagan para dejar claro que la esperanza de vida debe ir ligada a la medicina: "Los grandes descubrimientos requieren grandes pruebas".


La llama de la esperanza conduce a muchas personas desesperadas hasta estos adivinos y curanderos que, en la mayoría de los casos, se lucran transmitiendo unas creencias sin fundamentos.

Esas pruebas son las que no tienen las asociaciones de consumidores para denunciar estos casos, que generalmente ni siquiera se denuncian. En palabras del presidente de la Asociación Valenciana de Consumidores (Avacu), Fernando Móner, "es mucho más eficaz concienciar a los usuarios y es ahí dónde ponemos nuestros esfuerzos. La gente tiene que saber que la mayor parte de servicios de tarot, videntes y curanderos son diferentes tipos de engaño, son estafas".

Como apunta Móner, "el problema es que no existe una legislación que regule la formación de la gente que ofrece estos servicios. No hay licenciatura en horóscopos o en conocimientos variopintos".

Desde Círculo Escéptico se han puesto en contacto con Avacu para solicitar ayuda como altavoz de estas denuncias, pero "no existe una normativa concreta que regule estas actividades. Nosotros, la mayor parte de las denuncias las canalizamos a través de delitos de publicidad engañosa, por protección al menor cuando son menores los clientes o por el tema de las tarifas telefónicas".

No obstante, el presidente de Avacu señala que "si realmente se inicia un proceso de incorporación de ese decreto europeo, nosotros como asociación de consumidores, presionaremos para que se cumpla en plazo y forma, pero somos conscientes de que el tejido burocrático es complicado".

No es mucho lo que hemos avanzado en este salto al vacío legal de las estafas que se nutren de las creencias, pero quién sabe si al menos sirve para evitar la caída de nuevas víctimas al rincón más oscuro de la libertad de expresión.
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